{"id":4016,"date":"2022-10-16T17:56:21","date_gmt":"2022-10-16T15:56:21","guid":{"rendered":"https:\/\/cerebrosamente.com\/?p=4016"},"modified":"2022-10-16T18:00:16","modified_gmt":"2022-10-16T16:00:16","slug":"el-circuito-de-la-sonrisa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cerebrosamente.com\/index.php\/2022\/10\/16\/el-circuito-de-la-sonrisa\/","title":{"rendered":"El circuito de la sonrisa"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-medium-font-size\">\u00abEl acto de sonre\u00edr es algo que todos hacemos en distintas situaciones. Un gesto autom\u00e1tico que nos deber\u00eda de salir perfectamente natural siempre y sin embargo no es as\u00ed. Un acto que ejecutamos sin esfuerzo docenas de veces al d\u00eda se vuelve extraordinariamente dif\u00edcil cuando alguien, simplemente, nos pide que lo hagamos. Se podr\u00eda pensar que es por verg\u00fcenza; pero \u00e9sa no puede ser la respuesta, porque si nos miramos en un espejo e intentamos sonre\u00edr nos sale la misma mueca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">La raz\u00f3n de que estos tipos de sonrisa sean tan diferentes es que est\u00e1n controlados por diferentes regiones del cerebro, y s\u00f3lo una de ellas contiene un \u00abcircuito de la sonrisa\u00bb especializado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"50\" height=\"44\" class=\"wp-image-3785\" style=\"width: 50px;\" src=\"https:\/\/cerebrosamente.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/22aplicaciones-moviles-para-entrenar-el-cerebro-wikiduca22-2-e1665934286872.png\" alt=\"\"> La sonrisa espont\u00e1nea se genera en los ganglios basales, que son grupos de c\u00e9lulas situados entre la corteza superior del cerebro (donde tienen lugar el pensamiento y la planificaci\u00f3n) y el t\u00e1lamo, evolutivamente m\u00e1s antiguo. Cuando vemos la cara de un amigo, el mensaje visual de esa cara acaba llegando al centro emocional del cerebro, el sistema l\u00edmbico, y desde ah\u00ed se retrasmite a los ganglios basales, que orquestan la secuencia de actividad de los m\u00fasculos faciales necesaria para producir una sonrisa natural. Cuando se activa este circuito, la sonrisa es aut\u00e9ntica. Una vez puesta en marcha , toda la secuencia de acontecimientos ocurre en una fracci\u00f3n de segundo, sin que tengan que intervenir las partes pensantes de la corteza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Pero, \u00bf qu\u00e9 ocurre cuando alguien nos pide que sonriamos para hacernos una fotograf\u00eda? Las instrucciones verbales del fot\u00f3grafo son comprendidas por los altos centros pensantes del cerebro, que incluyen la corteza auditiva y los centros del lenguaje. Desde ah\u00ed se retrasmite a la corteza motora, situada en la parte delantera del cerebro, que se especializa en producir movimientos voluntarios que requieren habilidad, como tocar el piano o hacerse un peinado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">A pesar de su aparente sencillez, para sonre\u00edr es preciso orquestar cuidadosamente docenas de peque\u00f1os m\u00fasculos, en el orden adecuado. Para la corteza motora (que no est\u00e1 especializada en generar sonrisas naturales), \u00e9sta es una tarea tan complicada como la de tocar una pieza de Rachmaninoff sin haber estudiado piano, y, por tanto, fracasa estrepitosamente. La sonrisa es forzada, tensa, nada natural.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Un buen truco para enga\u00f1ar a nuestro cerebro es visualizar en el objetivo de la c\u00e1mara la imagen de alguien que nos provoque esa sonrisa natural. \u00bfProbamos?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Bibliograf\u00eda: \u00abFantasmas en el cerebro\u00bb<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vemos a un amigo y sonre\u00edmos por que nos alegramos de verlo, pero&#8230; \u00bfes la misma sonrisa si este amigo nos pide que sonriamos para una foto?<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4017,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[91],"tags":[61],"class_list":["post-4016","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-neuropsicologia","tag-neuropsicologia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cerebrosamente.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4016","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cerebrosamente.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cerebrosamente.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cerebrosamente.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cerebrosamente.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4016"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/cerebrosamente.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4016\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4020,"href":"https:\/\/cerebrosamente.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4016\/revisions\/4020"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cerebrosamente.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4017"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cerebrosamente.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4016"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cerebrosamente.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4016"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cerebrosamente.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4016"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}