Psicología femenina

Mankeeping

Las mujeres que sostienen el mundo de sus parejas

El mankeeping es un rol silencioso y profundo que muchas mujeres asumen en sus relaciones de pareja, sosteniendo emocional y organizativamente la vida de sus parejas mientras sus propias necesidades quedan en segundo plano. Este rol incluye gestionar emociones, anticipar necesidades, planificar actividades, resolver conflictos y mantener la armonía cotidiana. Aunque pocas veces se reconoce, es fundamental para el equilibrio de la relación y para que todo funcione de manera estable. Con el 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, podemos reflexionar sobre cómo la desigualdad y la violencia no siempre se presentan de forma explícita: el mankeeping es un ejemplo cotidiano de desequilibrio, donde muchas mujeres sostienen emocional y organizativamente la relación mientras su propio bienestar queda relegado, y visibilizar este rol protege la salud emocional femenina y fomenta relaciones más justas y respetuosas

Este fenómeno persiste porque los roles de género tradicionales aún influyen en la sociedad. Desde niñas, muchas mujeres aprenden que cuidar de otros y mantener la paz es parte de su identidad, y la cultura y las expectativas familiares refuerzan estos patrones, haciendo que la mujer asuma la responsabilidad emocional principal y la organización de la vida diaria de la pareja. Con frecuencia, la pareja no es consciente del trabajo invisible detrás de la armonía, y la mujer puede sentir que es algo “natural” o esperado. Reconocer que se está en un rol de mankeeping no siempre es fácil, pero algunas señales lo indican: asumir la mayor parte de la organización de la vida cotidiana, ser responsable del bienestar emocional de la pareja, experimentar agotamiento físico o mental, posponer proyectos personales y sentir que el esfuerzo no se valora. Detectar estas señales permite empezar a equilibrar la relación y proteger la salud emocional propia.

Equilibrar este rol requiere comunicación, conciencia y colaboración, hablar abiertamente sobre responsabilidades, establecer límites claros, repartir las cargas emocionales y organizativas, reconocer el esfuerzo de la otra persona y practicar el autocuidado. Aprender a delegar tareas, decir “no” sin culpa y dedicar tiempo a proyectos y hobbies propios permite mantener la relación sin que una sola persona cargue con todo el peso emocional y organizativo. El mankeeping no gestionado puede provocar agotamiento físico y emocional, sensación de invisibilidad, limitación de desarrollo personal y un impacto negativo en la autoestima, por eso es esencial reconocerlo y equilibrarlo para sostener la relación sin sacrificar el bienestar y la autonomía.

El mankeeping nos recuerda que muchas mujeres sostienen emocional y organizativamente la vida de sus parejas, manteniendo equilibrio, armonía y estabilidad. Este rol invisible es esencial y visibilizarlo es un acto de empoderamiento femenino y justicia emocional. Las mujeres no solo sostienen, también organizan, median y fortalecen la relación, y reconocer esta labor permite que su contribución sea valorada y respetada, creando relaciones más conscientes y equilibradas. En el 25N, esta visibilidad se convierte en un acto de conciencia y apoyo hacia la igualdad de género, recordando que todas las formas de desigualdad, visibles o invisibles, merecen ser reconocidas y transformadas.




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