La presión del delantero en niños: Cómo disfrutar del fútbol sin obsesionarse con el gol
El fútbol infantil es un espacio de diversión, aprendizaje y crecimiento. Sin embargo, muchos niños que juegan como delanteros sienten una presión enorme por marcar goles en cada partido. Esta carga no solo viene de ellos mismos, sino también de padres y entrenadores que, sin darse cuenta, pueden aumentar la ansiedad de los pequeños.
Esta presión puede generar:
- Miedo a fallar: En lugar de jugar con naturalidad, los niños pueden volverse inseguros al momento de disparar al arco.
- Ansiedad en los partidos: La obsesión por marcar puede hacer que no disfruten el juego y se enfoquen solo en el resultado.
- Desinterés si no anotan: Algunos niños pueden sentirse desmotivados y pensar que solo vale la pena jugar si logran hacer goles.
La presión de los padres: ¿Motivación o carga excesiva?
Muchos padres, con la mejor intención, presionan a sus hijos sin darse cuenta. Frases como “tienes que marcar hoy” o “eres el mejor delantero del equipo” pueden generar en los niños una expectativa difícil de manejar. Si bien es natural querer que los hijos se destaquen, es fundamental recordar que el fútbol infantil es una etapa de formación y diversión, no una competencia profesional.
Se ve claramente cuando un niño siente una presión externa: Miran constantemente a la grada en busca de aprobación.
En consulta vemos cada vez mas niños desmotivados y detrás de esto suele cohabitar un gran cansancio por presión.
Para que los niños disfruten del fútbol sin sentir una carga excesiva, padres y entrenadores pueden aplicar estrategias como:
- Fomentar la diversión antes que el resultado: Recordarles que el objetivo principal del fútbol es disfrutar y aprender, no solo marcar goles.
- Reforzar su confianza sin enfocarse solo en el gol: Elogiar su esfuerzo, su trabajo en equipo y sus habilidades generales dentro del campo.
- Explicar que el fútbol es colectivo: Un buen pase, una jugada inteligente o apoyar a los compañeros son igual de valiosos que marcar un gol.
- Normalizar los errores: Todo delantero, incluso los profesionales, falla oportunidades. Lo importante es seguir intentándolo sin miedo.
- Controlar las expectativas como padres: Animar y apoyar sin presionar ni condicionar su felicidad al rendimiento deportivo.
El fútbol infantil debe ser un espacio de disfrute y crecimiento. La presión por el gol no debe quitarles a los niños la alegría de jugar, y los padres juegan un papel clave en este proceso. Enseñarles a valorar su esfuerzo y a disfrutar cada partido sin obsesionarse con los resultados les ayudará a crecer como jugadores y, sobre todo, como personas.